
La espiritualidad lasallista es una forma de vivir la espiritualidad cristiana con la perspectiva o dimensión especial que aporta el carisma lasallista. No es un “plus” añadido a la espiritualidad cristiana sino una forma de vivir la comunión eclesial para la misión.
La espiritualidad lasallista nos ayuda a descubrir y vivir la tarea educativa como lugar privilegiado de la relación del educador con Dios. Es una “espiritualidad de la mediación”, pues nos descubre a nosotros mismos como instrumentos en la Obra de Dios, como mediadores de su obra salvadora con los jóvenes, ministros y representantes de Jesucristo, palabra viva de Dios para aquellos a los que somos enviados.
El núcleo central de la espiritualidad lasallista está ocupado por el “espíritu de fe y celo”. Puede decirse que a partir de este núcleo, o generada por él, se va constituyendo. Movidos por el espíritu de fe podemos descubrir a Dios y ver cómo se nos revela en el campo de la misión recibida.
Gracias al espíritu de fe leemos nuestra historia diaria como historia de salvación y encontramos en Dios el sentido último de lo que hacemos.
La experiencia nuclear cristiana es la experiencia del amor de Dios. Al vivirla desde el espíritu de fe y celo en la misión que se nos ha confiado se va desarrollando la espiritualidad lasallista y ésta se va llenando de nombres, de historia, de vida, de lugares y símbolos… Los lasallistas sabemos bien cuáles son…
Espiritualidad Lasallista






