viernes, 29 de agosto de 2008
CAMBIAR FONDO

Ideario Educativo

MARCO SITUACIONAL:
- ECONÓMICO
- POLÍTICO
- SOCIOCULTURAL
- EDUCATIVO
- RELIGIOSO
MARCO DOCTRINAL
- QUÉ TIPO DE SOCIEDAD QUEREMOS
- QUÉ TIPO DE IGLESIA QUEREMOS
- OPTICA CRISTIANA Y LASALLISTA
* INSPIRACIÓN CRISTIANA LASALLISTA
* OPCIÓN PREFERENCIAL POR LOS EMPOBRECIDOS Y EXCLUIDOS
MARCO OPERATIVO
- PROCESO CENTRADO EN LA PERSONA

- PROCESO QUE NACE DE LA PROPIA REALIDAD
- PROCESO PARTICIPATIVO DEMOCRÁTICO
- PROCESO QUE SE DA EN LA CREATIVIDAD
- PROCESO ACADÉMICAMENTE SERIO
- PROCESO QUE DESEMBOCA EN UN TRABAJO SOCIALMENTE PRODUCTIVO
- PROCESO QUE EDUCA EN EL COMPROMISO ECOLÓGICO
- PROCESO QUE DESEMBOCA EN EL COMPROMISO CRISTIANO
- PROCESO QUE SE DA EN MISIÓN COMPARTIDA
- PROCESO DE CRECIMIENTO EN LA FE
- PROCESO QUE DEBE EVALUARSE

Hermanos y Seglares:

Como en los tiempos del Fundador, estando comprometidos en la Obra de Dios que es nuestro Instituto y que es igualmente el ministerio de la educación cristiana y lasallista, hemos preparado juntos este nuevo Ideario Educativo.

Es el fruto de nuestras inquietudes y reflexiones sobre la Educación en Centroamérica.  En él respondemos a las grandes preguntas que como educadores siempre nos hacemos:  qué hombre y mujer queremos ayudar a formar? Qué sociedad queremos ayudar a construir? Qué es lo que inspira y alienta toda nuestra labor?...

Este ideario no es un tratado sobre educación, ni un recetario con fórmulas y soluciones estereotipadas. Contiene el conjunto de ideas fuerza, de principios dinamizadores y criterios orientadores que deben conducir nuestro accionar educativo. Es nuestro gran marco de referencia; nuestra Guía de las Escuelas.

Este ideario, por sí mismo, poco o nada podrá significar si no genera nuevos compromisos educativos. Su finalidad es detonar vida en todas las obras educativas del Distrito. Está en nuestra manos el hacerlo realidad cada día y en respuesta a las necesidades concretas y a las circunstancias específicas de cada obra y país.

Creo que la riqueza aquí contenida, asumida con ilusión y verdadero compromiso por cada Hermano y Seglar lasallista, nos conducirá a contribuir significativamente con el hombre y la mujer del siglo XXI.

Con San Juan Bautista De La Salle hoy repetimos: “este Instituto es de grandísima necesidad”. En  Centroamérica, los jóvenes pobres y la Iglesia en general siguen necesitando del ministerio de los lasallistas. Por eso, confiando en que Dios no abandona su Obra y la hace fructificar de día en día, asumimos gozosos el compromiso de hacer realidad este Ideario Educativo Lasallista. 

 

Hno. Felipe A. Castellán G.

Visitador

MARCO SITUACIONAL:

Tiempos de Paz

Tras los procesos de paz impulsados en El Salvador y en Nicaragua con la firma de paz en Guatemala, el 29 de diciembre de 1196, la región centroaméricana por primera vez en su historia, respira paz. El conflicto armado, que se robó la sonrisa de los hombres y mujeres de nuestros pueblos, agonizó. El esperado cese de hostilidades todavía puede ser capaz de rescatar, de las garras del odio y del conflicto los sueños de todos los centroamericanos. El 29 de diciembre condensa un período fundamental en la historia de salvación-liberación de nuestros pueblos centroamericanos pues sintetiza el cúmulo de esfuerzos y sacrificios de sangre, la vida derramada por las últimas generaciones, pueblos y sectores. Atrás quedan las frustraciones de muchos y muchas. Atrás quedan también los momentos terribles causados por el dolor y los odios. Es momento de reconocer el esfuerzo individual, colectivo y muchas veces anónimo que encierra la conquista de la paz.


Estos tiempos de paz, que hoy tanto júbilo despiertan, son parte del anhelo popular, en cuyo interior se entiende con mucha claridad que, con la llegada de la paz, Centroamérica entera gana.

Pocas veces en la historia de Centroamérica ha habido un momento como este en el que nuevas luces redescubrimos y en el que nos vemos impulsados a forzar la aurora del nuevo día. Porque hablar de paz en estos tiempos, es pensar en el futuro y conocer el pasado para que éste no se repita nunca más. Esto no va a ser fácil porque los problemas que dieron origen a estas guerras no sólo están presentes, sino que se hunden más hondo en la tierra. No puede haber paz sin justicia social. Justicia es el nuevo nombre de la paz. Y todavía tenemos una realidad de dolor e injusticia contra la que hay que luchar “en tiempo de paz”.

De los 35 millones de centroamericanos más de 24 millones ( 68% viven en situación de pobreza de los cuales 14 millones (46%) viven en condiciones de extrema pobreza y sin ninguna seguridad alimentaria, es decir que no pueden satisfacer ni siquiera sus necesidades básicas. Siete de cada diez centroamericanos viven en condiciones de indigencia.

Al cruzar el ecuador de la década de los 90 y, en vísperas del fin del siglo y del milenio, la mayría de los centroamericanos viven hoy momentos difíciles y nov en claro el horizonte del mañana :

  • Se impone una economía deshumanizada que empuja a la sobrevivencia y a la corrupción. Nuestros países, obligados a insertarse en la economía mundial globalizante, lo están haciendo en condiciones de subordinación a los poderosos intereses de las transnacionales que hoy dominan el mundo. Y los procesos de integración, muchas veces están teñidos de esta subordinación y muy marcados por los intereses de la economía en crisis de los Estados Unidos.
  • Se tienen unas diferencias abismales en la distribución d ela tierra y hay una excesiva concentración, en pocas manos de la riqueza.

Lo anterior da como resultado que cada día hay más cantidades de centroamericanos pobres. Y cada día estos pobres están cualitativamente más empobrecidos todo esto se manifiesta en los siguientes indicadores:


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1. ECONÓMICO:

 Centroamérica ha tenido un retroceso en este campo, debido a la incapacidad de los gobiernos de presentar un modelo económico que supere los niveles de pobreza.  Ahora, hay más pobres y son más pobres. El neoliberalismo, modelo imperante, no responde a los intereses de las mayorías.

 Sobresalen en este aspecto:

  • Crecimiento d ela deuda
  • El problema de la tenencia y distribución de la tierra.
  • La dependencia de modelos económicos de las grandes potencias y organismos internacionales.
  • La variable política de agro-exportación.
  • La exportación de productos no tradicionales, dependiendo de las necesidades de los compradores.
  • La clara tendencia a privatizar los servicios sociales.
  • El manejo inadecuado de los recursos naturales y la pérdida de los mismos.

Sin embargo, hay que hacer mención de que se posee un alto potencial cultural y que existen elementos preparados que esperan una mayor participación. Además, nuestra región cuenta con la suficiente riqueza natural, aunque sin saberla explotar.

 
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 2. POLÍTICO:

 La región centroamericana experimenta un proceso de cambio. Los conflictos armados formalmente han finalizado gracias al acercamiento por medio del diálogo, teniendo como consecuencia convenios específicos y acuerdos de paz. Dichos cambios han favorecido una mayor participación democrática.

 A pesar de dichos acuerdos, todavía se tiene la ausencia de conciencia y compromisos serios para buscar soluciones individuales y comunitarias a los problemas de desarrollo. Existe un agotamiento político que ha provocado fracasos notorios de líderes que, en su momento, no respondieron a las expectativas de los pueblos.  Las decisiones que se implantan son de tipo vertical, lejanas a solucionar los problemas de las mayorías. Otra tendencia es estar acostumbrados a depender de otros modelos que han nacidos en realidades distintas.


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3. SOCIOCULTURAL

La problemática social se anota los puntos más relevantes, como la proliferación excesiva de la delincuencia, la drogadicción, tráfico ilegal (armas, lavado de dinero, etc.) y el crimen organizado en todas sus facetas.

 Sobresalen en este aspecto:

  • La corrupción
  • La repatriación forzada
  • La desintegración familiar
  • El empobrecimiento más fuerte de las clases populares.
  • La desigualdad en la aplicación de la justicia.
  • El consumismo cultural
  • La decadencia de valores religiosos y morales
  • La influencia alienante de otras culturas extrañas a las nuestras.

Sin embargo, existe la revalorización de las etnias, que abre espacios culturales, sociales y políticos; así como también la disminución del poder militar.

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4. EDUCATIVO:

En la mayoría de nuestros países existe un elevado porcentaje de analfabetismo y un bajo indice de escolaridad. La ausencia de opciones claras a favor del bien común y de la justicia no ha favorecido, en la escuela, la creación de actitudes en pro de la paz y de la democracia.

La educación no ha producido los cambios deseados. Los programas son, a menudo, foráneos, centrados más en la competición que en el espíritu de solidaridad y de participación en la vida; generalmente no responden a las necesidades de nuestros países, que son pluriétnicos, multilingües  y pluriculturales.

El sistema educativo se siente limitado para dar la debida atención a la actualización del profesorado y a la gran cantidad de desplazados y excluidos de la región.

En este contexto de crisis en que debemos ubicarnos hemos de valorar el papel de la educación lasallista, como una respuesta a las necesidades de nuestros pueblos; haciéndola capaz de convertir la escuela en lugar de evangelización, que despierte la creatividad y la criticidad, llevando a los niños, niñas y jóvenes a un compromiso social y político decidido.

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 5. RELIGIOSO:

En nuestros pueblos se vive una religiosidad, que por falta de formación, se manifiesta en elementos de superstición y magia. Por otro lado, existe una proliferación de sectas fundamentalistas, que promueven una fe que confunde y divide a la gente a nivel familiar, social y cultural.

Se está produciendo una toma de conciencia a partir de nuestra realidad martirial y de los recientes documentos de la Iglesia Universal y local, que propicia el compromiso de los cristianos para la construcción de una sociedad más justa, a través de movimientos apostólicos, cursillos, catequesis, etc.

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MARCO DOCTRINAL

 “Las instituciones lasalianas y su pedagogía se centran en los jóvenes, se adaptan a la época en que viven .y se preocupan en prepararles para que ocupen su puesto en la sociedad. Se caracterizan por la voluntad de poner los medios de salvación al alcance de los jóvenes, mediante la formación humana de calidad y la proclamación explícita de Jesucristo” (Regla 13)

A partir de la persona llamada a la comunión con Dios y con los hombres, el Evangelio debe penetrar en su corazón, en sus experiencias y modelos de vida, en su cultura y en su ambiente, para hacer una nueva humanidad con hombres nuevos y encaminar a todos hacia una nueva manera de ser, de juzgar, de vivir y convivir. Todo esto es un servicio que nos urge.

 “Los hombres de mentalidad nueva reconocerán la dignidad de cada persona, estarán dispuestos a la solidaridad, al compromiso y al servicio de los hermanos, se insertarán en el proyecto de Dios que es la construcción del Reino de paz y de justicia a partir ya de esta vida” (Santo Domingo 313)

 En lo humano:

  • Humanamente integrada.
  • Que sepa aceptarse y valorarse a sí misma.
  • Segura de su identidad cultural.
  • Abierta a la trascendencia
  • Llena de vida y esperanza
  • Capaz de responder a los nuevos retos de la vida. 
  • Con una preparación profesionalmente sólida.

  En lo religioso:

  • Que viva una fe profunda y comprometida, basada en la vivencia de Evangelio, generadora del bien común.
  • Que promueva los valores evangélicos: un hombre y una mujer, que sean capaces de liberar a sus semejantes –desde la fe, la fraternidad y el servicio- ante situaciones políticas e ideológicas que vayan en detrimento de la dignidad humana.

En lo socio-cultural:

  • Una persona con capacidad crítica, atenta a la realidad, a los fenómenos de globalización y a la manipulación de los MCS.
  • Resuelta a transformar, desde el evangelio, la realidad comprometiéndose en la búsqueda de soluciones para los problemas de su país y sembradora de esperanza cristiana como una manera de instaurar el Reino de Dios en Centro América.
  • Solidaria, respetuosa de la diversidad cultural y con un alto espíritu de equidad dentro del medio en que se desenvuelve.

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2. QUÉ TIPO DE SOCIEDAD QUEREMOS

Conscientes de nuestro compromiso como cristianos y educadores lasallistas, en la construcción de un mundo mejor para las futuras generaciones y ante las crisis de valores que debate a la familia y por ende a la sociedad centroamericana, creemos oportuno que la escuela lasallista debe asumir su función, de acuerdo al momento histórico que estamos viviendo y al tipo de sociedad que queremos construir con nuestro trabajo.

El momento actual que estamos viviendo urge de una sociedad verdaderamente humana: 

  • Libre
  • Solidaria
  • Democrática
  • Abierta al cambio
  • Deliberante
  • Sensible
  • Comprometida con los valores sociales, étnicos, morales, espirituales y de conocimiento.  

Una sociedad:

  • Preocupada por dar respuesta a los diversos problemas; sociales, políticos, económicos y culturales, mediante el desarrollo de programas a favor de la comunidad.
  • Donde las clases populares tengan mayor accesos a la educación.
  • Que busque que las personas tengan una instrucción mínima fundamental que les permita entrar en un proceso productivo.
  • De creyentes y de metafísicos donde se haga patente el amor de Dios en todos los hombres y mujeres.
  • Que promueva la participación libre, asociativa, dialogante, fraterna y responsable.
  • Respetuosa de la conservación, utilización y mejoramiento del medio ambiente.
  • Con una sana conciencia moral, sentido evangélicos y crítico frente a la realidad.
  • Que promueva la justicia, el desarrollo y la cultura de paz en el mundo.
  • Que concientice la familia, por ser la primera célula que conforma a la sociedad sobre su papel protagónico en la educación de sus hijos.
  • Que asuma una posición crítica ante los medios de comunicación de masas.
  • Respetuosa de la diversidad y promotora de las relaciones interculturales positivas.
  • Que potencie la cultura del amor.

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3.         QUÉ TIPO DE IGLESIA QUEREMOS

Una Iglesia que anuncie el Evangelio: que es perdón justicia, amor, libertad, fraternidad; en una palabra, vida para las mujeres, hombres y pueblos centroamericanos.

Reconciliadora:

Centroamérica está en el umbral de la esperanza rejuvenecida, en un contexto social en crisis; por ello se busca vivenciar una Iglesia reconciliadora, cimentada en la paz, respetando, de hecho, el principio d ela pluriculturalidad.

Comprometida:

Una Iglesia que desde la escuela involucre a alumnos, alumnas, profesores, profesoras, padres de familia, exalumnos y exalumnas, a un compromiso claro y efectivo con la sociedad, preferentemente con los más pobres, de manera que lo que se dice o se escribe se traduzca en acciones concretas.

Profética:

Denuncia todo lo que deshumaniza (corrupción, secuestros, guerras, exclusiones, falta de trabajo, infidelidad en la vida religiosa y familiar…) y anuncia la Buena Nueva, con todo lo que ello supone.

Vivencial:

Una Iglesia que trabaja con una dinámica que favorezca la vivencia religiosa en espíritu festivo-celebrativo.

Renovadora:

Deseamos una Iglesia que, ante los cambios de la sociedad, se adapte a los mismos por su aptitud renovadora y creativa, dialogando ante los cuestionamientos de las otras iglesias históricas y denominaciones cristianas y no cristianas, para lograr el deseo de Jesús de “que todos sean uno”.

Autóctona: 

Necesitamos una Iglesia autóctona, encarnada en la cultura de los pueblos, que transmita y apropie valores que le permitan un crecimiento en su misión evangelizadora; para ello necesita conocer y dar a conocer sus principios bajo un marco de solidaridad y respeto mutuos.

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OPTICA CRISTIANA Y LASALLISTA
 

1. Inspiración cristiana y lasallista

Juan Bautista de la Salle, atento por inspiración de Dios al desamparo humano y espiritual de los hijos y las hijas de los artesanos y de los pobres, se consagró a la formación de maestros de escuela enteramente dedicados a la instrucción y educación cristiana.  Descubrió a la luz de la fe, la misión de su Instituto como respuesta concreta a su contemplación del designio salvador de Dios.

Los Hermanos y colaboradores seglares, continuadores de la obra de Juan Bautista de la Salle, entendemos nuestro ministerio educativo en el hoy de nuestros pueblos, como un servicio necesario, el cual hunde sus raíces en la rica tradición del Fundador, del Instituto y en los valores del Evangelio.

La escuela lasallista, es cristiana y, por lo mismo, el Evangelio se convierte en el centro de su proyecto educativo.  Jesús nos pide ir a todas las gentes para anunciarles la buena nueva. En este Evangelio encontramos figuras que nos recuerdan de modo permanente la relación de Jesús con sus destinatarios, mismas que pueden iluminar nuestras actitudes en relación a nuestros discípulos: Buen Pastor que conoce a sus ovejas, maestro que vela los secretos del Padre a sus amigos, que sirve a sus discípulos, que aplica las parábolas que no comprenden, que se compadece de la multitud, que propone las bienaventuranzas como proyecto de vida, que anuncia el Reino, que se ofrece como pan de vida, que nos presente la santidad como algo alcanzable y la vida eterna como premio; el triunfo sobre la muerte y promesa del banquete eterno.

Hoy, en el ejercicio compartido del ministerio, los lasallista latinoamericanos –Hermanos y Seglares- podemos reconocernos como hombres y mujeres de fe cristiana que contemplamos toda la historia del mundo con la mirada de Dios. A la luz de la Palabra juzgamos esta historia admirándonos de la grandeza y las maravillas que el Señor hace en ella.  Vivimos esta vocación cristiana de educadores y educadoras como una opción comunitaria por la educación de los pobres para la construcción del Reino. Experimentamos nuestra fe como un don recibido para el servicio.

En esta experiencia de Dios, descubrimos que el itinerario de San Juan Bautista de la Salle y sus escritos, son regla con la que medir nuestra propia vivencia. Reconocemos su paternidad espiritual y queremos comprometernos en la tarea educativa a su estilo.

En sus escritos encontramos la invitación a no hacer distinción entre los deberes del estado y los de nuestra propia santificación; en nuestra relación con los discípulos nos sitúa como ministros de Dios y dispensadores de sus misterios, como ángeles custodios y embajadores y ministros de Jesucristo, nos pide tener un conocimiento profundo de ellos y actuar con firmeza de padre y ternura de madre.


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2. OPCIÓN PREFERENCIAL POR LOS EMPOBRECIDOS Y EXCLUIDOS

La opción preferencial por los empobrecidos y excluidos: 

  • Surge y se funda en la vida, anuncio y seguimiento de Jesús de Nazaret quien vivió entre los pobres.
  • Encuentra su razón de ser en el itinerario evangélico de San Juan Bautista De La Salle, quien impresionado por la situación de abandono de los hijos e hijas de los artesanos y de los pobres, fundó el Instituto.
  • Es la nota más característica de la presencia lasallista en Centroamérica; lo cual supone una mayoría porcentual de educadores, educadoras, Hermanos y Colaboradores al servicio de los mismos.
  • Surge en el seno de la comunidad educativa, la cual asegura un estilo pedagógico y de relaciones respetuosas, horizontales y abiertas. Tiene como eje del quehacer educativo, el servicio y la promoción de los sectores menos favorecidos, brindándoles una enseñanza de calidad y preparándolos para poder hacer una transformación de la sociedad a través de su participación y confiando en su capacidad, ideas y habilidades.
  • Hace creíble y significativa la misión educativa lasallista, exigiendo a los Hermanos y Colaboradores un estilo de vida coherente.
  • Impone a todas las obras una clara perspectiva de la toma de conciencia y solidaridad que va más allá de gestos y actitudes paternalistas y proteccionistas.
  • Supone la continua evaluación, valoración y diversificación de las obras, en atención a los nuevos grupos de excluidos.

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MARCO OPERATIVO

1.1.  PROCESO CENTRADO EN LA PERSONA

“La escuela de los Hermanos debe caracterizarse por el interés que manifieste a los alumnos y alumnas, de modo que a cada uno/una se le trate en consonancia con su ser individual. Esta atención se dirigirá a toda la persona de cada joven..” (Declaración 46,2)

 Para esto proponemos: 

  • Respetar, aceptar y valorar a cada alumno y alumna como ser único e imagen de Dios.
  • Esforzarnos por conocer con profundidad a cada uno de nuestros alumnos y alumnas para ofrecerles adecuada formación y orientación.
  • Favorecer un clima de afecto, indispensable para un crecimiento físico, psico-sexual y actitudinal.
  • Emplear los medios necesarios para una orientación psicopedagógica individual y grupal enfocada a lo emocional, escolar y vocacional.
  • Establecer criterios disciplinarios en la comunidad educativa, de modo que favorezcan un clima de libertad y confianza que permita la auto-expresión y la participación, tanto de ideas como de afectos.
  • Potenciar la formación para los valores de la reflexión y el silencio, como medios de interiorización personal
  • Promover una educación integral que abarque:
    • El proceso de adquisición de conocimientos: reflexión, juicio crítico, observación, admiración, objetividad, búsqueda y otros.
    • El proceso de maduración de la capacidad de amar y de vivenciar los valores evangélicos.
    • El proceso de formar y sensibilizar la dimensión social.
    • El proceso de la dimensión de interioridad que configura la identificación personal y le permite descubrir el valor de la contemplación y de lo gratuito.

 

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1.2.  PROCESO QUE NACE DE LA PROPIA REALIDAD 

Impresionado por la situación de abandono de los hijos de los artesanos y de los pobres, Juan Bautista De La Salle descubrió, a la luz de la fe, la misión de su Instituto como respuesta concreta a su contemplación del designio salvador de Dios.

Para responder a este mismo designio y a parecidas miserias, el Instituto quiere ser, en el mundo de hoy, una presencia de la Iglesia evangelizadora. 

Este Instituto, atento sobre todo a las necesidades educativas de los pobres que aspiran a tener conciencia de su dignidad de hombres y de hijos de Dios e intentan que se la reconozcan, crea, renueva y diversifica sus obras, según las necesidades del Reino de Dios” (Regla 11).

“Las crisis vividas en Centro América han dejado una profunda huella en la historia de sus sociedades nacionales. “Sin embargo, paradójicamente, nunca como ahora diversos sectores de los pueblos centroamericanos están testimoniando con tanta vehemencia su disposición a trabajar por la reconciliación y la reconstrucción espiritual, moral y material de sus sociedades” (Iglesia Católica, Crisis y Democratización en Centroamérica, Panorama Centroamericano 1990). 

Para esto nos proponemos:

  • Hacer las reformas necesarias y ponerlas en práctica para que nuestra educación responda a las características, necesidades, aspiraciones y valores culturales de los pueblos centroamericanos.
  • Impulsar procesos de desarrollo curricular, aprovechando el espacio de los curriculos flexibles de la educación en algunos países centroamericanos, para implementar líneas de acción que lleven a la formación integral y realista del educando en lo religioso, educativo, social, cultural, político y en lo económico.
  • Consolidar políticas generales a nivel centroamericano en materia de selección y admisión de los alumnos y alumnas de los diferentes centros educativos, con sus cualidades y realidades, para evitar en algún momento la discriminación social y cultural.
  • Estar atento a los cambios de la historia, interpretándolos a la luz del Evangelio encarnado en cada ser humano, teniendo en cuenta las directrices de la iglesia universal y local.
  • Promover y fortalecer los valores cristianos, sociales, culturales, para formar un hombre y una mujer conscientes y comprometidos en la transformación de la realidad social y económica de Centroamérica.
  • Proporcionar instrumentos de análisis y reflexión para formar una persona con sentido crítico de su realidad personal, familiar y social.
  • Educar para la paz y para las relaciones interculturales propiciando momentos de encuentro y de diálogo. Formar la conciencia crítica ante el impacto y recepción de los mensajes en los medios de comunicación social.

  • Educar y estimular a los alumnos a ser responsables directos del uso adecuado de su tiempo libre.

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1.3.  PROCESO PARTICIPATIVO DEMOCRÁTICO

“Con objeto de que los alumnos asuman personalmente su formación y desarrollen su responsabilidad social, los Hermanos les asignan funciones activas en toda la vida del centro educativo, así en la animación como en la disciplina y el trabajo” (Regla 13 b)

“La colaboración responsable para llevar a cabo el común proyecto educativo se considera como un deber de conciencia en todos los miembros de la comunidad educativa, cada uno de los cuales lo ejercita según las responsabilidades y funciones que le atañen” (Declaración sobre educación católica, 1997).

Para esto, nos proponemos:

  • Elaborar el proyecto educativo con la participación de todos los sectores de la comunidad educativa.
  • Establecer mecanismos autogestionarios como medios para favorecer el liderazgo y la participación: más comunicación horizontal evitando la coacción y el paternalismo.
  • Acompañar al alumno y alumna en la búsqueda y consecución del aprendizaje significativo.
  • Seguir propiciando experiencias en puestos directivos.
  • Promover, desde la dirección, la participación de profesores, profesoras, alumnos, alumnas y padres de familia en los procesos educativos y de desarrollo, realizando evaluaciones sistemáticas frecuentes.
  • Propiciar un proceso educativo que fomente la participación democrática y las relaciones humanas fraternas a todos los niveles.
  • Potenciar las reuniones de profesores y profesoras con participación de los estudiantes, para planificar y evaluar la marcha del proceso educativo.

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1.4 PROCESO QUE SE DA EN LA CREATIVIDAD

 “Hay que “poner menos énfasis en la repetición, teniendo en cuenta que es más educativo que el educando llegue a dar una respuesta personal, original. Lo importante es superar el concepto de “eficacia y acabado” que mata la originalidad” ( V CLAP, Guatemala, 1973 )  

Para esto nos proponemos:

  • Despertar la confianza del educando en sí mismo para que pueda expresar su creatividad en la vida.
  • Favorecer un clima de confianza en la comunidad educativa que propicie espacios para la expresión de la creatividad de todos sus miembros.
  • Recobrar el aspecto lúdico del proceso de aprendizaje, entrando en una dimensión creadora del espacio y tiempo educativos.
  • Buscar las metodologías adecuadas que favorezcan estructuras educativas que den margen a la autogestión y personalización.
  • Usar los Medios de Comunicación Social y los Medios de Comunicación Grupal aprovechando su lenguaje para las acciones educativas y formando al alumno y alumna en el uso adecuado de los mismos.
  • Generar iniciativas de producción didáctica que surjan y respondan a nuestra realidad.
  • Hacer de nuestras obras, centros de innovación pedagógica y organizativa que se proyecten al medio en que están inmersos.
  • Fomentar, el nivel de los miembros de la comunidad educativa, el espíritu investigativo mediante estímulos e incentivos.
  • Dar énfasis en los procesos evaluativos escolares a la investigación realizada por los alumnos y alumnas.

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1.5   PROCESO ACADÉMICAMENTE SERIO

“Lo que primero importa es que las escuelas de los Hermanos, se caractericen para la calidad de los estudios y la seriedad de la formación como exigidas ambas por la honradez profesional y la dedicación a los jóvenes y la sociedad” (Declaración 45,2) 

Para esto nos proponemos:

  • Prestar atención a los avances de las ciencias y al patrimonio cultural heredado del pasado, especialmente en contenidos y metodologías.
  • Desarrollar en el alumno y alumna la motivación y capacidad de aprender por sí mismo, favoreciendo el hábito de investigación científica y reflexión humanística.
  • Propiciar entre alumnos, alumnas, profesores y profesoras el desarrollo del pensamiento crítico que les ayude a descubrir ideologías subyacentes en las ciencias y tecnologías, etc.
  • Hacer una readecuación curricular en nuestras obras especialmente en los contenidos y en las metodologías para integrar el respeto a la persona, el conocimiento y valoración de las diversas culturas y espiritualidades.
  • Garantizar que la evaluación sea instrumento de formación.
  • Asegurar que el reglamento interno de cada centro se inspire en el presente Ideario y ayude a crear un ambiente adecuado para un proceso de formación serio.
  • Crear criterios de selección del personal docente basados en lineamientos Cristianos y profesionales.
  • Proporcionar a Hermanos y Educadores un plan de formación permanente para que eleven su nivel de conocimiento y actualización pedagógica.
  • Facilitar programas de formación para Hermanos y Seglares en administración educativa para mayor eficacia en puestos directivos.
  • Favorecer estímulos económicos (mejora salarial) para el personal y así mantener la calidad, continuidad y actualización docente en los centros.

 

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1.6   PROCESO QUE DESEMBOCA EN UN TRABAJO SOCIALMENTE PRODUCTIVO

“El criterio educativo integral no solo propiciará un desempeño productivo en las actividades futuras, sino que contribuirá a que el educando revalorice el trabajo, al trabajador, trabajadora y a sus derechos” ( CIEC Sto. Domingo, 1980) 

El trabajo socialmente productivo es la articulación de la teoría con la práctica, del trabajo intelectual con el trabajo manual, de la educación con la vida tomando en cuenta todos los elementos de la cultura para formar a la persona como agente de desarrollo comunitario y de promoción social.

Para esto nos proponemos: 

  • Darle sentido cristiano al trabajo como una continuación de la obra creadora de Dios Padre y Madre y como ideal de San Juan Bautista de La Salle.
  • Impulsar y renovar la enseñanza de la ciencias estrechando los vínculos de los sistemas educativos con el mundo del trabajo.
  • Lograr que el trabajo productivo genere sus propios contenidos formativos métodos de aprendizaje y actitudes vitales.
  • Articular educación y trabajo introduciendo elementos de trabajo productivo en los procesos educativos.
  • Promover y difundir los conocimientos de la tecnología apropiada, para la mejora de las condiciones de existencia y el aumento de la productividad.
  • Promocionar ciudadanos y ciudadanas que sean capaces de crear instancias de trabajo, más que reproductores de sistemas.
  • Promover, en la medida de nuestras posibilidades, el aumento del empleo en nuestros países.

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1.7   PROCESO QUE EDUCA EN EL COMPROMISO ECOLÓGICO 

 “Educación en y para la defensa del medio ambiente, en el contexto de que la tierra es el único medio donde puede realizarse el hombre, amar a los demás, encontrarse con Dios; porque son, precisamente, el hombre y el mundo las expresiones mayores de la creación como acto del amor salvador de Dios” ( Encarnar el Carisma de La Salle en América Latina, No. 75)

Para esto nos proponemos: 

  • Tomar conciencia de nuestra responsabilidad como co-creadores y co-creadoras del mundo en que vivimos.
  • Asegurar en los programas de estudio la educación ecológica.
  • Impulsar programas de conocimiento de los problemas del medio ambiente.
  • Fomentar campañas para el uso racional de los recursos naturales.
  • Crear conciencia para evitar la degradación del medio ambiente.
  • Desarrollar iniciativas de recuperación forestal.
  • Aprovechar las celebraciones ecológicas (medio ambiente, tierra, agua..) para una reflexión profunda sobe la problemática ambiental y para la realización de algún proyecto específico.
  • Impulsar el respeto a la madre naturaleza como fundamento de la cosmovisión de los pueblos originarios.

 

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1.8   PROCESO QUE DESEMBOCA EN EL COMPROMISO CRISTIANO

“Mediante toda su vida y su enseñanza inspirada en la doctrina social de la Iglesia, los Hermanos preparan a sus alumnos a crear relaciones más justas entre los pueblos. Los estimulan a comprometerse de modo efectivo en la acción a favor de la justicia y la paz” (Regla 40)  

“Este es un ministerio de la verdad, del bien y de la belleza para construir el Reino de Dios (Anunciando El Evangelio 70). Servicio de la verdad por la palabra, el pensamiento y la acción para poner al hombre y al mundo en la dignidad que le corresponde. Servicio de la belleza por la celebración de la vida y por la creación artística. Servicio del bien por la transformación progresiva de las estructuras sociales, económicas y políticas “ ( Encarnar el Carisma de la Salle en América Latina, No. 84).

 Para esto nos proponemos:

  • Priorizar la educación en y para la vida ciudadana y los derechos humanos en todos los aspectos formativos de nuestros centros.
  • Asegurar en el proyecto y proceso educativo mayores niveles de participación y compromiso de todos los miembros de la comunidad educativa.
  • Operativizar en cada centro educativo de acercamiento y servicio a la comunidad local, que implique programas concretos y duraderos en atención a los sectores más empobrecidos y excluidos.
  • Conseguir que todos nuestros centros educativos sean lugar de encuentro y sensibilización en torno a los problemas económicos y a los grupos étnicos de la región, favoreciendo actitudes como la tolerancia, el respeto, el interés y el intercambio.
  • Crear redes de solidaridad para hacer presencia en áreas marginadas.
  • Lograr que la educación en la fe que se imparte en nuestros centros tenga como principal orientador el compromiso cristiano.
  • Contribuir al proceso de educación y formación permanente de los adultos.

 

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1.9   PROCESO QUE SE DA EN MISIÓN COMPARTIDA

 “La comunidad de Hermanos no olvida que su acción pastoral se realiza dentro de una comunidad, en la cual se comparten las tareas y las responsabilidades” (Regla 17ª)

“Para realizar la finalidad asignada a la escuela, los Hermanos favorecen la colaboración y el enriquecimiento mutuo entre todos los miembros de la comunidad educativa. Ayudan a que cada uno desempeñe su función específica: jóvenes, padres, educadores, sacerdotes, exalumnos, amigos” (Regla 17b)

“El Instituto, a todos los niveles, hará de la Misión Compartida una de las prioridades de los próximos siete años”. (42 Capítulo General Propuesta 4, 1993)

Para esto nos proponemos:

  • Potenciar la participación y comunicación de todos los miembros de la Comunidad Educativa y Familia Lasallista que testimonien una forma particular de relación y vivencia cristiana.
  • Ofrecer a los alumnos, alumnas y colaboradores la riqueza de la Misión Educativa Lasallista  como parte de la realización de su compromiso cristiano.
  • Favorecer el conocimiento y la interiorización del Perfil del Seglar Lasallista que descubre a cada miembro de la Comunidad Educativa los valores y actitudes que le son característicos.
  • Crear y diversificar las instancias de proyección y realización de la Misión Educativa Lasallista.
  • Comprometerse como miembro de la Familia Lasallista a hacer presente el Carisma de La Salle, viviéndolo según su propia vocación.

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1.10  PROCESO DE CRECIMIENTO EN LA FE

“En el seno de una comunidad es donde nace y crece la fe. Si se contempla la función educadora de la escuela, la presencia de los Hermanos se sitúa a la base de esa comunidad de fe, como germen suyo y núcleo animador. Luego hay que llegar no sólo a una catequesis explícita, sino también a la formación de grupos de vida cristiana donde los jóvenes experimenten, por así decirlo, su fe frente al empuje materialista del ambiente, con la posibilidad de una oración más intensa, de una vida de fe más profunda y de un compromiso mejor con la Iglesia” (Circular 415 p, 19)

Para esto nos proponemos:

  • Motivar a la comunidad educativa para que lea los acontecimientos y la vida del pueblo a la luz del Evangelio y se comprometa con los otros hombres y mujeres, sus hermanos y hermanas, en el proceso histórico de liberación total que Dios mismo inició.
  • Celebrar la fe desde la vida.
  • Orientar hacia la capacidad de admiración y agradecimiento.
  • Fomentar los valores evangélicos de caridad, entrega, perdón…
  • Integrar la comunidad educativa en la pastoral de conjunto de la Iglesia.
  • Crear un ambiente que facilite la experiencia del amor evangélico.
  • Procurar una formación religiosa de nuestros profesores, padres de familia, personal administrativo y de servicio en nuestros centros.
  • Potenciar el Departamento de Educación en la Fe –DEF- con medios materiales y humanos.
  • Favorecer grupos infantiles, juveniles y decoración como semilleros de cristianos y cristianas auténticos, y de vocaciones.
  • Utilizar medios prácticos de crecimiento en la fe tales como: presencia de Dios, catequesis explícita, reflexión matinal, uso de la Palabra de Dios evangelización desde las materias, vivencia litúrgica y sacramental, enseñanza social de la Iglesia

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1.11           PROCESO QUE DEBE EVALUARSE 

Para cumplir mejor su misión, los Hermanos y sus colaboradores, cuidan de evaluar y renovar su proyecto educativo. Además cada cual se interesa por su formación permanente” (Regla 13d)

Para esto nos proponemos: 

  • Dar a conocer el Ideario Educativo a toda la comunidad educativa para que sea factor unificador
  • Elaborar el proyecto educativo anual de cada centro de modo que operativice el ideario, adaptado a la realidad local.
  • Incluir en el proyecto educativo anual todos los procesos del Ideario Educativo, para ser aprobado por el encargado de educación.
  • Asegurar la participación de toda la comunidad educativa en la elaboración del proyecto educativo lasallista
  • Revisar el ideario educativo periódicamente
     

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